
Santiago Asfixiado
Una tarde de junio en Santiago, con el aire irrespirable a 169 ICA, se convierte en el punto de partida para reflexionar sobre un problema más profundo: un modelo urbano obsoleto. La contaminación atmosférica no es solo un problema técnico, sino el síntoma visible de una ciudad diseñada para automóviles en lugar de personas. Recuperar las calles como espacio público no solo mejoraría la calidad del aire, sino que restauraría el sentido mismo de la vida urbana.











