Ideas y evidencia

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Análisis sobre suelo, vivienda, planificación y los desafíos de nuestras ciudades.

El (paso) bajo nivel del Paseo Bandera

La discusión sobre calle Bandera, en el centro de Santiago, se entroniza al cruzarse la visión del alcalde de la comuna, Mario Desbordes, y la del gobernador regional Claudio Orrego. La del primero se hace cargo de un deterioro manifiesto producto de una intervención transitoria – la del denominado urbanismo táctico -, con el argumento de mejorar la conectividad reincorporando la circulación de locomoción colectiva (con la anuencia del Ministro de Transportes Juan Carlos Muñoz), mientras que la del segundo se apoya en el proyecto de remodelación Nueva Alameda, que considera consolidar con una galería comercial la peatonalización actual del paso bajo nivel.

¿Y si los municipios dejaran de ser espectadores de su propio desarrollo?

¿Qué pasaría si los municipios dejaran de ser simples gestores de permisos para convertirse en arquitectos del desarrollo territorial? Hace unas semanas escribí sobre la trampa fiscal municipal. Hoy comparto cómo Renca está rompiendo esa lógica desde adentro…

Santiago Asfixiado

Una tarde de junio en Santiago, con el aire irrespirable a 169 ICA, se convierte en el punto de partida para reflexionar sobre un problema más profundo: un modelo urbano obsoleto. La contaminación atmosférica no es solo un problema técnico, sino el síntoma visible de una ciudad diseñada para automóviles en lugar de personas. Recuperar las calles como espacio público no solo mejoraría la calidad del aire, sino que restauraría el sentido mismo de la vida urbana.

Escasez de suelo en Chile: sitios contaminados y capacidad de remediarlos, un costo de oportunidad que es urgente analizar.

La transformación del Morro Moravia, en Medellín, de vertedero informal a parque público, impresiona. Al menos en esta imagen aérea en la que se distingue con claridad los impactos de un cerro de basura acumulada por décadas, con el aporte de una colección de flores cultivadas en jardines accesibles para la comunidad de Moravia.

Coquimbo unido, jamás vencido (o cómo resolver la última milla y el acceso al puerto).

Nuestro país se caracteriza por un modelo de planificación sectorial, donde deben convivir planes, instrumentos y programas de distintas carteras, que en muchos casos se vuelven ingobernables. A eso hay que agregarle (o quizás anteponer) las recurrentes catástrofes naturales, la pérdida de confianza en la institucionalidad y normativa, falta de fiscalización y un largo etcétera.

Agenciar las alianzas

En una región sobre diagnosticada como la de Valparaíso, donde abunda el pesimismo y cuesta concebir una gobernanza adecuada debemos entender que no existen recetas mágicas para encontrar salidas al estancamiento, la falta de recursos y el deterioro del espacio urbano. No hay que inventar la rueda, existen modelos en el mundo para planificar la ciudad, largamente debatidos y cuya evolución ha sido sostenida con ejemplos notables como Curitiba, Rosario, Medellín y tantos otros. En realidad la pregunta es qué nos pasa, o qué nos falta para poder emprender el camino correcto hacia la resiliencia, la seguridad, el “buen vivir” o la calidad de vida (da lo mismo el cómo se nombre), en la conurbación de comunas que, dicho sea de paso, conforman un territorio que prontamente (2° semestre de 2025) y por decreto supremo se transformará en el Área Metropolitana de Valparaíso.

¿Cuál barrio puerto?

El barrio puerto dejó de existir. No por el estallido, algún alcalde o gobierno en particular. Sino por el desacople gradual de la actividad portuaria y el tejido urbano. El Banco Alemán, las ferreterías navales o el Emporio Echáurren, fueron actividades diurnas de salida, mientras que la bohemia y luego los centros de eventos se tomarían la noche.