La transición energética global supone una oportunidad para nuestro país, cuya política energética viene impulsando hace más de una década las Energías Renovables No Convencionales (ERNC), particularmente la eólica y solar. Por otra parte, los polos industriales relacionados con la minería en el norte – zona de gran potencial para la recolección de energía solar -, además de los avances en proyectos de desalinización de agua, son un valor agregado a las ventajas comparativas por cuanto la idea de implementar una industria de producción de H2V a partir de todos estos elementos, se ve no solo como necesaria y urgente, sino que también muy prometedora ante el mercado energético mundial.

Avanza plan regulador en Mejillones: Hay 5 propuestas para barrio industrial y alcalde dice que tardará un par de años

Mejillones es un caso muy particular. Es un polo energético y portuario desarrollado hace más de dos décadas, lo que incluye un uso de suelo en su área urbana que permite actividades industriales, -calificadas algunas como peligrosas-, en una convivencia no exenta de tensiones entre la comunidad local y la industria. Ésta última ha impactado el paisaje de la bahía (la más grande del territorio costero nacional), con infraestructura de gran escala como termo eléctricas, depósitos de combustibles y actividades portuarias para la exportación de cobre, entre otras.

¿Cómo se mide la compatibilidad entre la actividad industrial y urbana? En un área urbana, esto se puede normar a través del Plan Regulador, estableciendo zonas de transición. Tal es el caso de Mejillones, cuyo primer Instrumento de Ordenamiento Territorial data de 2000. Éste ha sufrido una serie de modificaciones sucesivas, la mayoría relacionadas con la actividad industrial, donde cada modificación en mayor o menor medida fue un intento de incorporar el concepto de buffer entre la zona habitable y la zona industrial. La sucesión de cambios se resumen a continuación:

2000: Plan Regulador Comunal del Puerto y Bahía de Mejillones.

2002: Plan Seccional Pequeña Industria.

2006: Plano Seccional Costanera Sur de Mejillones.

2008: Plano Seccional Meseta de Mejillones.

2013: Modificación Plan Regulador Comunal Zona Urbana Consolidada y Portuaria Mejillones.

2024: Actualización del Plan Regulador Comunal de Mejillones.

La actualización en curso permite un re ordenamiento integral de la relación entre la ciudad de Mejillones y el polo de industrias del sector norte de la bahía. De acuerdo a la información publicada por el municipio, actualmente se encuentran en discusión 5 alternativas de Imagen Objetivo, las que se han ido discutiendo con la comunidad que ha participado en las mesas convocadas por el equipo consultor URBE. Revisando las propuestas, se puede deducir que las zonas de transición establecidas en las modificaciones anteriores fueron letra muerta y por el contrario, el desafío del proceso actual es más complejo: por una parte no existe una idea clara sobre la pertinencia de una zona de transición, sino que más bien la intención es que la industria definitivamente se reduzca y por otra, las que se pretendía fueran zonas de transición hoy albergan un creciente desarrollo de asentamientos informales difícil de gestionar.

Modificaciones al PRC de Mejillones. Fuente: URBE

Revisando el material de las mesas de participación ciudadana de la actualización en curso, surgen las siguientes inquietudes: existe un fuerte rechazo a la industria y su rol de “vecino” al no integrar activamente la visión de los habitantes que pretenden impulsar el turismo, la gastronomía y la protección medio ambiental en la bahía (entre otras). La industria energética y la actividad portuaria superan la capacidad de carga del territorio, en transporte y material contaminante, lo que en definitiva no dialoga con la trama urbana de la ciudad. La relación entre las empresas, agrupadas en la Asociación de Industriales de Mejillones (AIM), frente a los intereses locales son diversas, multi escalares y con visiones parciales sobre el mejor futuro para la bahía.

A su vez, la industria no recoge como propias las iniciativas que se discuten en el GORE sobre el futuro de la industria energética, la que significa una gran oportunidad para Mejillones, por las condiciones excepcionales para la instalación de un modelo de innovación y desarrollo que emplee mano de obra calificada, generando un punto de inflexión cuantitativo y cualitativo en la tasa de crecimiento demográfico. En el norte del país, zona que debe enfrentar los desafíos de la inmigración, esto puede ser una gran oportunidad.

El asentamiento informal que se ha desarrollado en la zona que originalmente fue planificada como de “transición” (Plan Seccional Pequeña Industria 2002), surge cuando la norma de subdivisión predial se modifica con el objetivo de permitir la llegada de servicios menores de asistencia para la gran industria (talleres mecánicos, astilleros, bodegas, etc). El área nunca se consolidó, dejando en vacancia terrenos privados semi urbanizados alternados con terrenos fiscales de grandes dimensiones, los que finalmente fueron ocupados de manera informal por el campamento Villa Internacional.

TECHO publicó su catastro de campamentos 2024 – 2025, la existencia de 2.000 familias, con una población aproximada de 6.400 habitantes, de los cuales 4.653 son niñas, niños y adolescentes. Se deduce una situación de alta densidad con más de una familia ocupando cada unidad habitacional, en condiciones muy desfavorables para la radicación, entre las cuales se cuentan el carácter de indocumentados de los habitantes.

Fuente: TECHO

Fuente: TECHO

En efecto, de acuerdo a los datos de TECHO, el 97,73% de las familias residentes son migrantes. El campamento se divide por zonas, de nombra “Bolivia”, “Colombia”, “calle Corea”, incluyendo una calle llamada “Naciones Unidas”. También llamado campamento Las Industrias, la mayoría de sus pobladores son bolivianos. Es el campamento más grande de la región y uno de los más poblados del país.

Fuente: https://www.soychile.cl/antofagasta/sociedad/2022/03/28/750116/campamento-mejillones.html

Las zonas industriales pueden y deben ser una oportunidad para el desarrollo urbano. Los conceptos “resiliencia” y “adaptación”, en el caso de las obras civiles, apuntan a soluciones en infraestructura que permitan un desarrollo sostenible del hábitat natural y humano para enfrentar los desafíos multi dimensionales que vivimos en sociedades tendientes a una creciente urbanización. Pero esto no se logra solo definiendo usos de suelo o tipos de actividades permitidas. La coordinación público privada es clave, lo que se debe agenciar desde el liderazgo político.

En la región de Antofagasta existe un precedente cercano a Mejillones y de éxito no menor en tanto logros, como fue CREO Antofagasta. Una alianza público privada que generó un proceso de acercamiento y comprensión entre la comunidad y los tomadores de decisión para la implementación del mejoramiento urbano, principalmente en el borde costero de la ciudad, en complemento al desarrollo infraestructural para la gran minería de la zona. CREO Antofagasta se conformó como una Agencia Urbana para el desarrollo de un plan específico de proyectos en la ciudad de Antofagasta. Más allá de los logros de este caso, el hecho de ser un proceso reciente y cercano, resuena como para que sea replicado en un contexto muy distinto, cuyo futuro relacionado al H2V puede depender en gran medida con el cómo se resuelva las controversias entra la comunidad y la gran industria que opera en la bahía en el marco de la Actualización del Plan Regulador Comunal.

La mayoría de la fuerza laboral del polo industrial de Mejillones, incluyendo a la plana ejecutiva, residen en Antofagasta. Mejillones tiene una gran oportunidad de planificar su desarrollo como una ciudad para vivir, vinculada a la industria energética del futuro. Pero para esto debe existir una voluntad real de generar condiciones para revertir las condiciones de informalidad y precariedad habitacional creada con una mala gestión compartida del buffer urbano, reemplazándolo por un buffer efectivo, que puede ser un componente infraestructural “verde”, que utilizando elementos como el agua desalada (por ejemplo) generen espacios de resiliencia climática, esparcimiento y distanciamiento de la actividad industrial, lo que requiere un modelo de gobernanza que solo puede ser diseñado desde el poder local.

Pero para esto, se debe visualizar primero una solución que contenga la llegada masiva de migrantes al sector de Villa Internacional, lo que sin duda va más allá de la capacidad del gobierno local.

Por lo tanto, si juntamos todos los factores (transición energética, desarrollo de la industria, crisis migratoria, déficit de vivienda, resiliencia ambiental, desarrollo local, etc), el llamado es a actuar y con urgencia, al Gobierno Regional de Antofagasta, las seremis MINVU, Energía, Desarrollo Social, a CORFO, luego al municipio y finalmente a la AIM, como actor clave: el PIB de la región depende en gran parte del polo industrial, dirigido por esta Asociación Gremial.

Mejillones, zona industrial y tren. Fotografía: Gonzalo Undurraga.